La amabilidad
Publicado por solidaridadmedios en noviembre 29, 2006
El día 13 de Noviembre se celebra el “Día Internacional de la Amabilidad”. Casi un mes antes se celebraba el “Día mundial de la Alegría” y aunque alegría y amabilidad no son la misma cosa se relacionan: cuando estamos alegres solemos ser amables y cuando tenemos un comportamiento amable hacia alguien, produce alegría en quien le recibe.
Si vivir la alegría es algo que cuesta, especialmente en determinados momentos, si solemos repetir el dicho popular “la vida no está para alegrías”, y en verdad parece que las cosas que pasan se ponen de acuerdo para hacernos creer que es así, no debería haber impedimentos para ser amables en nuestro trato con los demás.
Un trato amable es un trato con los demás “afable, complaciente, afectuoso”, dice el diccionario de la RAE. Ser amables es un paso más allá de la educación. No es amabilidad saludar al entrar en un lugar o al despedirnos cuando nos vamos: eso es, simplemente, educación. La amabilidad es tener en cuenta a la persona que tenemos a nuestro lado, darnos cuenta del servicio que nos presta y agradecérselo; es saber olvidarnos, por un momento, de nosotros para ocuparnos de quienes nos rodean y manifestándoles nuestra atención con hechos, en detalles.
La amabilidad no puede confundirse con el servilismo, el camino para conseguir un beneficio o con la hipocresía. Es la consecuencia de un afecto,- por tanto algo salido del corazón -, hacia la persona con la que nos relacionamos y eso ¡se nota!.
Ceder el paso a una persona mayor al subir al autobús es educación, subirla el paquete que lleva en la mano para que lo haga con mayor facilidad, es amabilidad. Evitar en el comportamiento hacia los demás distintas formas de agresividad: modales bruscos, tono elevado de voz, vocabulario grosero, determinadas miradas, que por sí solas dicen tantas cosas, son distintas formas de amabilidad.
Amabilidad es, también, tratar, – si no es posible con cordialidad, al menos con el respeto y el reconocimiento que merecen las personas que nos prestan un servicio. Saber tener, al menos alguna vez, una palabra afectuosa para agradecer los servicios que nos prestan el zapatero que nos arregla el calzado, la persona que nos atiende en la peluquería o el empleado de la gasolinera que llena el depósito de nuestro coche, son detalles de amabilidad.
Ceder el sitio en el que íbamos a aparcar nuestro coche en favor del vecino que viene detrás, es un detalle de amabilidad en el que casi nunca reparamos. Ajustar cuanto podamos el espacio para que quepa otro coche en una ciudad, como la nuestra, es otro detalle amable que siempre se agradece aunque no lo podamos manifestar a quien lo tuvo.
Si se celebran estos días es para que, al menos en ellos, tratemos de vivir lo que de ordinario nos saltamos. Si esta fecha, en este año, se nos pasó por alto, no importa: como nos decía un amigo podíamos proponernos vivirla, cada uno, un día cualquiera. ¿Qué tal si cada uno celebrásemos nuestro “Día personal de la amabilidad”?




llooo escribió
es una alegria celebrar la amabilidad porque si no fueramos amables nadien seria buno con las otras personas
joselyn escribió
ve intima en la intimidad que haces aqui
gabriela garcía escribió
QUÉ TAL! ME SIENTO VERDADERAMENTE COMPLACIDA AL SABER QUE A ALGUIEN, UN DÍA, EN ALGÚN LUGAR TUVO LA GENIAL IDEA E INICIATIVA DE DESTINAR UN DÍA PARA CELEBRAR UN VALOR TAN IMPORTANTE, BÁSICO, FUNDAMENTAL (Y TRISTEMENTE OLVIDADO O SUBESTIMADO POR MUCHOS) COMO LA AMABILIDAD, MISMA QUE PERMITE, FACILITA Y PROMUEVE, CONJUNTAMENTE CON OTROS VALORES COMO LA GENEROSIDAD, SOLIDARIDAD, SERVICIO, ENTRE OTROS, LA CONVIVENCIA SANA Y ARMÓNICA A NIVEL FAMILIAR, LABORAL Y SOCIAL. SOBRE TODO EN UN MUNDO TAN VERTIGINOSO Y ESTRESANTE COMO EL DE HOY DÍA.
ME HUBIERA GUSTADO QUE ESTA CELEBRACIÓN SE DIFUNDIERA Y PUBLICITARA MÁS; PONERLA AL NIVEL DE OTRAS FECHAS IMPORTANTES Y ENFATIZAR LA URGENCIA DE CONVERTIR A LA AMABILIDAD EN UN VERDADERO ESTILO DE VIDA, EN UNA DISCIPLINA QUE DESDE LUEGO, VA MUCHO ALLÁ, POR EJEMPLO, DE NUESTROS ESTADOS DE ÁNIMO, Y QUE MÁS BIEN TIENE QUE VER CON LO QUE TRAIGAMOS Y SEAMOS DESDE NUESTRO INTERIOR. DEFINITIVAMENTE, SI SOMOS PERSONAS FELICES, NO TENDREMOS QUE ESFORZARNOS POR SER AMABLES, SINO QUE ENTONCES LA AMABILIDAD, SERÍA EN NOSOTROS ALGO QUE SE BRINDE DE MANERA ESPONTÁNEA Y NATURAL… Y QUE DESDE LUEGO, RECIBIRIAMOS EN RECIPROCIDAD. PORQUE CASI SIEMPRE RECIBIMOS DE REGRESO, LO QUE DAMOS.
YO POR LO PRONTO, LO DIFUNDÍ HASTA DONDE ME FUE POSIBLE. COMPARTÍ CON MIS COMPAÑEROS Y ALUMNOS DE DESARROLLO HUMANO, UN DETALLE (UN SEPARADOR) QUE, DE AHORA EN ADELANTE, LES RECUERDE QUE HOY, 13 DE NOVIEMBRE, HAY ALGO MUY IMPORTANTE Y VALIOSO QUE CELEBRAR; Y SOBRE TODO, ALGO QUÉ INCORPORAR A SU VIDA PERSONAL Y COTIDIANA, A TRAVÉS DE NUESTRAS PROPIAS ACTITUDES Y COMPORTAMIENTO, QUE SIRVA DE EJEMPLO E INVITACIÓN PARA QUE LOS DEMÁS TAMBIÉN ACTUÉN Y RESPONDAN CON AMABILIDAD. POR ELLO, LO ÚNICO QUE LES PEDÍ FUE QUE, A SU VEZ, LO COMPARTIERAN E HICIERAN EXTENSIVO A, POR LO MENOS, OTRAS 4 PERSONAS (AMABILIDAD EN CADENA).
MUCHAS GRACIAS Y ¡FELÍZ FÍA DE LA AMABILIDAD!
AMABLEMENTE GABY GARCÍA.