La libertad: derecho humano fundamental
Publicado por solidaridadmedios en Diciembre 11, 2006
Ayer fue el aniversario de la promulgación de la “Declaración Universal de los Derechos Humanos”.
Del primer artículo, que declara que “todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos”, al número treinta y último, sin olvidar el segundo punto del segundo artículo en el que se lee “que toda persona tiene todos lo derechos y libertades proclamados en esta Declaración…”, toda ella, es un canto ordenado, rotundo y claro, a la libertad del hombre, de todos los hombres y un elenco formidable de sus derechos por el hecho de serlo.
Si para acabar con los atropellos y abusos de los que muchas personas eran objeto fue preciso que la ONU, el 10 de diciembre de 1948, procediese a su publicación, cabría suponer que pasados cincuenta y ocho años de aquella fecha, el reconocimiento de la libertad de todas las personas y de sus derechos, se habría conseguido y sería un hecho gozoso para ellas.
Sin embargo, a día de hoy, ¿se reconocen, en todos los rincones del mundo, esta libertad y estos derechos a todas las personas?. ¿Se quiere, se desea, de verdad, su libertad y derechos?. ¿Tenemos certeza de que se les procuran?. Probablemente, en muchos casos, no podríamos responder afirmativamente.
Estas preguntas que, seguramente hemos aplicado a personas situadas a muchos kilómetros de distancia, las podríamos trasladar y situar también más cerca, en nuestro propio entorno: ¿reconocemos con naturalidad que todas las personas con las que nos encontramos en la calle, el “súper” o en el portal de nuestra casa tienen la misma libertad y derechos que nosotros?. ¿Deseamos, de verdad, que los tengan y disfruten?. ¿Nos duele que se violen o, al menos, nos molesta que desaprensivos se lo impidan?. ¿Les ayudamos, en lo que podemos, a conseguirlos?.
Aun podríamos acercarlas más: a nuestra propia familia. En ella, está claro, no recortamos derechos ni libertades, pero ¿ayudamos de verdad, a cada uno de sus miembros, a que descubran y sean conscientes del tesoro que su posesión supone?. ¿Les enseñamos a hacer uso, uso correcto, de su libertad?. ¿Les mostramos la forma de ejercitarla y con ella asegurar sus derechos?. ¿Les acompañamos a descubrir las posibilidades que se les abren, con ellos?. ¿Los enseñamos a respetar los de demás?.
Estos momentos,- en los que muchos, de forma figurada, se llevan las manos a la cabeza ante las situaciones que se están produciendo, consecuencia, en su mayoría, de un uso incorrecto o mal entendido de la libertad personal , deberían hacernos reflexionar y obrar en consecuencia.
Es cierto que libertad y derechos son personales, pero no es menos cierto que libertad y derechos se ejercitan en relación con los demás, que también los tienen y a los que es preciso respetar, pero también, que es preciso aprender, y por tanto enseñar, a utilizar correctamente esta libertad inviolable, y a responsabilizar a cada uno de la custodia de los derechos. También en su ambiente: por el carácter social que tienen.







curro escribió
illo k
esta orrible no le entendi nada escribió
Esta orrible no le entendi nada a esta idiotes estan enfermos quienes recaudaron esta imformacion