El ciclista Alberto Contador vuelve a la actualidad repitiendo victoria en la general de la Vuelta Ciclista a Castilla y León. Aunque el francés Patrice Clerc, ratificó ante periodistas españoles en Madrid que la decisión de rechazar al equipo Astana en sus carreras no tendrá marcha atrás, con la dolorosa consecuencia de dejar fuera a Alberto Contador, nadie puede dudar ya de su indiscutible valía personal y profesional.
Pocas personas, fuera de las del mundo del pedal, conocían el nombre del ciclista que, dos días antes de concluir la Vuelta ciclista a Francia de 2007, acaparó la atención de cuantos seguían su desarrollo a través de los medios. El que saliese a correr la penúltima etapa vestido de amarillo, hizo que muchos españoles estuviésemos pendientes de la contrarreloj que ese día se disputaba.
Es sabido que los ciclistas no poseen las cualidades precisas para defenderse con igual soltura en todos los aspectos de este duro deporte. Por ello, aunque deseásemos el éxito de Alberto Contador, sabíamos que no era fácil que conservase la ventaja que llevaba al que le sucedía en la clasificación. Pero lo logró y pudo proclamarse vencedor de la Vuelta ciclista más importante del mundo.
Dicen que con él, han vuelto cosas nuevas la ciclismo: fortaleza sin “aditivos”, fuerza interior y cabeza clara para plantear la lucha y darla en el momento oportuno. Para describirla han retornado vocablos expresivos como “demarraje” o “hachazo”
Con ser esto verdad, no es lo más importante de Contador. Lo importante de este muchacho de 25 años, es su calidad humana: su voluntad, decisión y fortaleza. En 2004 le diagnosticaron una enfermedad vascular en cuya convalecencia tuvo que aprender, de nuevo, a andar. ¿Quién pensaba entonces en que pudiera volver a subir a una bici? Con voluntad y tesón lo logró y ¡de qué manera!
Si a él le sirvió como referente para superarla, el comportamiento de Amstrom, -ganador de siete Tours de Francia, tras superar con valentía su cáncer - deseamos a Contador, que él lo sea para muchos chicos españoles, y se convierta en referente para su vida estudiantil y profesional.






