FORO SYM
El consumismo navideño
Podríamos decir tantas cosas, por ejemplo, en estos días nos excedemos un poco en las compras, regalos etc. A lo mejor podemos pararnos un poco y pensar que hay mucha gente que no tiene lo indispensable para vivir, y entonces ver si es necesario todo aquello que vamos a adquirir. Podemos exigirnos en la vida cotidiana, no ir con pesos muertos, esto resulta interesante en nuestros días donde el afán de consumo presenta como primera necesidad aquello que aún siendo -útil y bueno- es solo superfluo, hay cosas que parecen indispensables y no lo son. Empezando nosotros a vivirlo, podremos enseñarlo a los más pequeños y a la vez todos ser más solidarios con los demás, con los que tienen menos, y saldremos todos beneficiados.
Educación para la ciudadanía e ideología de género
Nuestros gobernantes no dejan de sorprendernos con propuestas e iniciativas cada vez más descabelladas y agresivas contra la inmensa mayoría de ciudadanos. La reciente noticia publicada sobre algunos de los contenidos de la futura asignatura escolar sobre adoctrinamiento político para la ciudadanía en la que se describirán en pie de igualdad el matrimonio y las uniones de homosexuales como formas de organización familiar, es una gran gota más de agua que contribuye a rebosar por completo el vaso de la paciencia de las personas normales de este país.
Según los únicos datos divulgados por el Instituto Nacional de Estadística (INE) sobre el tema, el número de uniones homosexuales ascendía en 2001 a 10.474, es decir el 0,11 por ciento del total de parejas. Aunque en los últimos años, al compás de la moda, se hayan multiplicado por dos o por tres como parecen indicar algunas noticias, el número sigue siendo insignificante.¿Cómo se puede poner al mismo nivel al matrimonio, que es inmensamente mayoritario, con “esas otras formas de convivencia” y así declararlo en los contenidos de una asignatura escolar?
Sólo se explica dentro de un esquema estratégico político que se dirige a equiparar en la escuela las relaciones homosexuales con la natural complementariedad sexual del hombre y de la mujer, en consonancia con la ”ideología de genero” con la que se pretende embaucar a la población. Con esta iniciativa no sólo se pisotean la verdad y el sentido común, sino también el derecho de los padres a decidir la formación moral que desean para sus hijos expresa y claramente defendido en el artículo 27 de nuestra querida y maltratada Constitución.
Llamar a las cosas por su nombre
¿Por qué nos da miedo a llamar las cosas por su nombre? Cuando se invierte tanto y se programan tantas actividades para la defensa de la lengua, reducimos el uso de ésta y utilizamos palabras que tienen su significado propio para otro que no tiene nada que ver. ¿Por qué usar la palabra matrimonio que es la unión de un hombre con una mujer para la procreación de la prole, para llamar a la vez con la misma palabra a la unión de un hombre con un hombre o el de una mujer con una mujer donde se hace que sea imposible la finalidad de ésta que es la procreación? ¿Tan pobre es la lengua de Cervantes?








miley escribió
creo ke la musica no influye tanto solo influye en la gente que es debil y no razona bn las cosas y no es k te domine si no es komo lo tomas y escuchas.